Se dice que las obras de infraestructura transformadoras son aquellas que marcan un antes y un después en la vida y en la historia de los pueblos, precisamente porque producen los cambios que hacían falta, y están llamadas a generar las condiciones indispensables para marchar, de acuerdo con las exigencias de los tiempos, al encuentro con el futuro para incluso diseñarlo con su incidencia.
Una obra que marca un hito en la historia de Santiago

